Valve ha decidido que ya es hora de dejar de perseguir fantasmas y ha metido la tijera a sus políticas sobre la inteligencia artificial en Steam. Según han filtrado los compañeros de Gamediscoverco, la plataforma de Gabe Newell ha refinado el proceso para que los estudios no tengan que confesar cada vez que usan un asistente de código o una herramienta para limpiar animaciones. Básicamente, si la IA se queda entre bambalinas ayudando a que el desarrollo no sea un calvario, a Valve le da exactamente igual. Se acabó eso de meter en el mismo saco un autocompletado de scripts y un bot que te diseña los niveles por la cara.
La clave de este cambio es que ahora se centran exclusivamente en lo que tú, como jugador, te vas a encontrar al darle al play. Steam lo dice bien clarito en sus nuevos formularios: las herramientas de eficiencia no son el objetivo de esta sección. Si un programador usa una IA para depurar fallos o para ser más productivo en sus tareas diarias, no tiene por qué dar explicaciones a nadie. Solo si esa tecnología genera directamente los dibujos, la música o los textos que salen en pantalla, es cuando toca pasar por el aro y detallarlo para que aparezca de forma pública en la ficha de la tienda.
Interestingly, Steam just rewrote – but did NOT remove – its 'does your game have AI in it?' dev disclosure form.Valve's making it clearer the 'AI powered tools' (like code helpers) don't need citing – "Efficiency gains through the use of [AI powered dev tools] is not the focus of this section."
— GameDiscoverCo (@gamediscoverco.bsky.social) 2026-01-16T15:05:38.619Z
IA generativa en Steam
El asunto se pone serio cuando hablamos de contenido generado en tiempo real. Valve ha separado las aguas entre lo que ya viene «cocinado» del estudio y lo que se genera en vivo mientras juegas. En este último escenario, la responsabilidad recae totalmente en los desarrolladores, que van a tener que currarse filtros de seguridad de hierro. Si los jugadores consiguen que la IA del juego suelte burradas o material ilegal por un despiste de los creadores, el título se va directo a la calle y desaparece de la tienda sin miramientos.
Es un movimiento con bastante lógica que busca quitarle peso de encima a los equipos de desarrollo. Al final, lo que buscan es que haya una transparencia real con el usuario final sin que eso suponga un lastre burocrático para los que están picando código. Si el juego utiliza recursos creados por una máquina, lo sabrás al leer el apartado «Acerca de este juego», pero si solo han usado la IA para que el motor no pete o para acelerar procesos internos, eso se queda en la cocina del estudio, como debe ser.
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