Si Commodore ha tenido ya varias resurrecciones modernas que han hecho las delicias de los más veteranos, la comunidad de Atari por fin saca pecho con un proyecto que quita el hipo. Se trata del MiniST, un tributo compacto que rinde pleitesía al mítico ST de 16 bits mediante tecnología FPGA. No es el típico juguete con licencia que se queda a medias; aquí hablamos de un cacharro mimado hasta el último detalle por Dennis Shaw, un entusiasta que ha decidido que ya tocaba poner orden en el panorama retro de la marca.
Bajo el capó, esta joyita monta una placa Tang Nano con el núcleo MiSTeryNano, lo que te asegura una fidelidad de ciclo exacto para esa CPU 68000 a 8 MHz que tantos ratos nos dio. Lo mejor es que no se olvida de nada: tienes compatibilidad total con chipsets, varias ROM TOS y una salida de vídeo que luce de escándalo por HDMI. El sonido tampoco es que sea un añadido de relleno; viene con todo el potencial del YM2149 y el DMA del STE para que tus oídos no sufran, sumando además entradas y salidas MIDI reales para esos sintetizadores que tienes cogiendo polvo en el rincón.
Hardware boutique y espíritu abierto
Toda esta potencia se envuelve en una carcasa negra con ese diseño tipo cuña tan característico, que inicialmente se pensó para Raspberry Pi pero que ha sido afinado para la ocasión. Shaw no se guarda secretos y ha dejado claro que el proyecto es puro código abierto; si tienes una impresora 3D a mano y no te importa pegarte un buen rato lijando para quitar imperfecciones, tú mismo puedes fabricarte el envoltorio de esta bestia.
Pero ojo, que si eres de los que prefiere que le den el trabajo ya hecho, la cosa se pone difícil porque la primera hornada es de tan solo cinco unidades. El precio ronda los 350 euros, un coste que se justifica porque cada máquina es prácticamente una obra de artesanía que requiere horas de pintura y ensamblaje manual. Viendo cómo está el patio en los grupos de Facebook dedicados al Atari ST, está claro que estas unidades van a volar más rápido que un caza en un matamarcianos.
Atari reclama su sitio
Esta iniciativa se siente como una declaración de intenciones: si los fans de otras plataformas tienen sus versiones modernas, ¿por qué nosotros íbamos a ser menos?. De momento, el MiniST es una pieza de coleccionista casi mística, pero la puerta queda abierta para que alguien recoja el testigo y lo convierta en algo más accesible para el gran público antes de que se convierta en una leyenda urbana.
Todo lo último en Hardware → categoría especializada. → Ver todo




