Sledgehammer Games está moviendo ficha. Resulta que las ofertas de empleo que han colgado, concretamente para un puesto de Artista Técnico Sénior que se ha visto por ahí en LinkedIn, andan buscando gente con experiencia de traca en desarrollo AAA. Ojo, que en las especificaciones dicen que si tienes tablas con la consola de Nintendo o con móviles te dan un plus adicional. Blanco y en botella, el próximo Call of Duty que tienen entre manos parece que va a saltar por fin a la consola de la Gran N, un hito que no se ve desde hace un buen puñado de años.
Piensa un poco en el marrón que llevamos, la última vez que vimos un título de la saga en una consola de la casa fue con Call of Duty: Ghosts en 2013, así que ya ha llovido. El regreso, sin embargo, se empezó a barruntar desde que Microsoft se hizo con Activision Blizzard, una compra que se cerró a finales de 2023. Como parte de ese trato, se dictaminó que los de Redmond tienen que sacar la franquicia en las plataformas de Nintendo durante la próxima década. Aunque el compromiso está bien sellado, hasta ahora la cosa no se había puesto en marcha.

El hándicap del hardware y la Switch 2
Es verdad que históricamente el hardware de Nintendo había sido el principal escollo, una preocupación que soltaron hasta los organismos reguladores durante la propuesta de adquisición. No obstante, la cosa ha cambiado con la llegada de la nueva Nintendo Switch 2 a principios de este mismo año. Esta máquina ha demostrado que puede mover juegos con unas exigencias de hardware bastante similares a las de otras consolas, por lo que podría ejecutar un Call of Duty sin despeinarse.
Lo que queda por ver es si el juego que está preparando Sledgehammer, que se rumorea que caerá en 2027, será el primero de la serie en pisar la Switch 2. Hay otro en el tintero, el Modern Warfare 4 de Infinity Ward que se ambientará en Corea para 2026, y ese podría adelantarse a la jugada. Tocará esperar para ver quién se lleva el gato al agua y estrena la saga en la nueva consola.


