El mando de Xbox Series de Killscreen, inspirado en la mítica Super Famicom, es de esas cosas que te entran por los ojos nada más verlas. No es solo un mando personalizado más; es un homenaje con todas las letras a la consola de Nintendo, pero aplicado al hardware actual de Microsoft. Con su carcasa gris ceniza y esos botones de cuatro colores que todos tenemos grabados a fuego en la memoria, el SFC-XBS se siente como un viaje en el tiempo cada vez que lo coges. Lo ví en Twitter y me enamoró.
La fabricación es de una precisión milimétrica, algo que se nota en cuanto lo tienes en las manos. No estamos ante una pegatina barata o una carcasa de mala calidad, sino ante un trabajo artesanal que busca ofrecer un control impecable. Es totalmente compatible con Xbox Series X|S y PC y casi cualquier dispositivo con soporte para Bluetooth. Está pensado para esos jugadores que no se conforman con el mando estándar y quieren algo que, además de rendir como un tiro, quede de lujo en la estantería. Para fabricar sus mandos, Killscreen usa mandos originales, es decir, ellos no crean la circuitería interna, usan la oficial de Microsoft.
Mando de Xbox Series de Killscreen inspirado en SNES
Lo que más mola de este periférico es cómo han logrado equilibrar la nostalgia con la ergonomía moderna de Xbox. No han sacrificado ni un ápice de la comodidad que ya conocemos, simplemente le han dado ese barniz retro que tanto gusta. Es el compañero perfecto si te va el rollo de los juegos clásicos o si simplemente quieres fardar de setup con un diseño que es historia pura del videojuego.
El mando cuena con un «Button Action» que es una expresión que acuñada por la compañía para describir el proceso mecánico interno o la respuesta que se activa al pulsar un botón del mando. Las modificaciones de acción de los botones más populares de Killscreen son las siguientes:
- Predeterminado/Estándar: acción estándar de los botones del mando Microsoft Xbox Series con membranas de goma.
- Mouse Click (Instant) Triggers & Bumpers: también conocidos como gatillos clicables. Una modificación de los botones superiores de Killscreen. Los gatillos estándar se convierten en gatillos sensibles con un recorrido significativamente más corto (~2 mm) y una sensación táctil clicable. Los gatillos y botones ahora funcionan, efectivamente, como interruptores clicables de encendido/apagado.
Al final, Killscreen ha dado en el clavo para los que buscamos algo excepcional que se sienta tan bien como luce. No hay nada como echarse unas partidas al Halo o al Forza sintiendo que tienes un trocito de los 90 entre los dedos. Si eres de los que cuida los detalles y valora el estilo por encima de la sobriedad, este mando es una compra obligada para tu colección. Puedes hacerte con él por 139 euros en la tienda oficial de la marca.
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