A principios de 2025, el Reino Unido implementó la Ley de Seguridad en Línea (OSA), un marco legal diseñado para proteger a los menores de los riesgos en internet, incluyendo el acceso a contenido pornográfico. Según datos recientes, la ley ha tenido un impacto significativo en el tráfico de sitios como Pornhub, que reportó una caída del 77% en las visitas desde julio, cuando entró en vigor la normativa. Ofcom, el regulador británico, también confirmó que el tráfico general a sitios pornográficos ha disminuido casi un tercio en los últimos tres meses. Estos números sugieren que la ley está cumpliendo su objetivo principal: dificultar el acceso de los menores a la pornografía.
Sin embargo, el éxito de la OSA no está exento de controversias y desafíos. Aunque los sitios que cumplen con la verificación de edad han visto una reducción drástica en sus visitas, han surgido alternativas que permiten eludir los bloqueos. Según Google Trends, las búsquedas de «proxy» aumentaron notablemente en el Reino Unido entre julio y septiembre, lo que indica que muchos usuarios están recurriendo a estas herramientas para acceder a contenido restringido. Además, el uso de VPN se disparó: un proveedor reportó un incremento del 1800% en descargas tras la implementación de los controles de edad. Esto no solo dificulta el rastreo del tráfico británico, sino que también plantea dudas sobre la efectividad real de la ley.
El dilema de la aplicación y las alternativas no reguladas
Uno de los mayores desafíos es la existencia de plataformas que no cumplen con las regulaciones de Ofcom. Aylo, la empresa matriz de Pornhub, ha señalado que estos sitios están experimentando un crecimiento exponencial de tráfico, ya que no exigen verificación de edad. Aylo ha abogado por una verificación a nivel de dispositivo para reducir la carga administrativa y mejorar la eficacia de la ley, argumentando que el sistema actual es inaplicable debido a la enorme cantidad de sitios para adultos (alrededor de 240,000).
Ofcom, por su parte, ha defendido la ley y advirtió que cualquier aumento de tráfico en sitios no regulados podría desencadenar investigaciones. Sin embargo, expertos como Chelsea Jarvie, especialista en ciberseguridad, sugieren que se necesita un enfoque mixto: combinar la verificación a nivel de dispositivo y de sitio web para lograr una protección más robusta. Según Jarvie, ninguna de las dos soluciones por sí sola es suficiente para abordar el problema de manera efectiva.


