Los que estábamos deseando echarle el guante a la Mega95 de Hyperkin vamos a tener que tirar de un poco más de paciencia, pero ojo, que es por una buena causa. La buena noticia es que parece que por fin es un proyecto serio que no se canceló. La compañía ha dado actualización rápida y, aunque el hardware ya está para salir del horno, el software se ha puesto rebelde. Resulta que el firmware actual está haciendo de las suyas con la salida de vídeo, mostrando artefactos y algún que otro tirón que te saca totalmente de la partida, y en Hyperkin no están por la labor de lanzar un producto que no esté a la altura de tu colección.
Lo cierto es que este «remake» de la mítica Sega Nomad para 2026 no es cualquier cosa. A diferencia de otras máquinas, aquí no hay magia de FPGA, sino que la consola vuelca el cartucho original en la memoria para luego emularlo. Es un proceso complejo que ya les dio algún que otro quebradero de cabeza con la Retron GX, así que esta vez prefieren llegar tarde pero con los deberes bien hechos. Personalmente, prefiero mil veces esperar unos meses más a tener que lidiar con fallos visuales en una pantalla de 5 pulgadas que, sobre el papel, promete ser la gloria bendita para los fans de los 16 bits.
Hardware terminado y problemas de emulación
El caso es que la Mega95 sigue pintando de escándalo: batería de hasta 10 horas, posibilidad de cambiar entre 4:3 y 16:9 con un botón y una base para conectarla a la tele y usar los mandos originales de Genesis. Es, posiblemente, lo más cerca que vamos a estar de una Nomad original sin tener que pedir un préstamo al banco, porque ya sabemos cómo se las gastan los precios en el mercado de segunda mano últimamente. En Hyperkin saben que se la juegan con la fidelidad del sonido y los efectos visuales, dos puntos donde la emulación de Mega Drive suele patinar bastante si no se mima al detalle.
Mientras tanto, si el ansia te puede, siempre hay opciones como la Anbernic RG ARC-D, que por unos 80 euros te quita el gusanillo con un diseño que clava el mando de seis botones de Sega. Pero claro, no es lo mismo que meter tu cartucho físico y sentir el ruidito del plástico encajando. Hyperkin no es una multinacional gigante y se nota que le ponen cariño a estas cosas, así que toca confiar en que esa nueva compilación de software que están probando sea la definitiva para que la producción en masa arranque de una vez por todas.
Producción en masa y fidelidad retro
La verdad es que el sistema de 16 bits de Sega tiene más capas de las que parece y clavar esa experiencia portátil en pleno 2026 es un reto de los gordos. No se trata solo de que el Sonic corra rápido, sino de que cada sombra y cada sample de audio suene como lo recordamos en el salón de casa. Por mi parte, tengo claro que en cuanto asome la patita por el mercado le voy a meter un tiento para compararla con la máquina original, porque si cumplen lo prometido, estamos ante la portátil retro definitiva para los amantes del erizo azul.
Esta ha sido una decisión valiente que honra a los que llevamos más de un año suspirando por ella. Así que ya sabes, guarda esos cartuchos a buen recaudo y no les quites el ojo, porque la Mega95 sigue en camino y parece que, cuando llegue, lo hará por la puerta grande para que podamos disfrutar de nuestra infancia en cualquier parte sin concesiones técnicas.
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