¿Sientes mariposas en el estómago al escuchar el pitido de carga de un Spectrum, pero prefieres la comodidad de tu PC moderno para picar código?, esto te va a interesar. Acaba de ver la luz la versión 1.0 de ZXBSInstaller, una herramienta que llega para quitarnos de encima el engorro de configurar el entorno de desarrollo. Se trata del complemento ideal para ZX Basic Studio, ese IDE que ya conocemos por ser el compañero inseparable del compilador Boriel Basic, y que ahora se vuelve mucho más accesible.
La gracia del invento es que este instalador se encarga de todo el trabajo sucio: descarga, instala y mantiene al día tanto el estudio como el propio compilador sin que tengas que romperte la cabeza. Solo tienes que bajar el archivo para tu sistema operativo, elegir una carpeta base y listo; a partir de ahí, todo se organiza en subcarpetas limpitas y localizadas. Es la forma más directa de tener tu chiringuito de programación listo para producir software de calidad para la vieja máquina de Sinclair.
Instalación sencilla de ZX Basic
Lo que hace especial a ZX BASIC es su naturaleza de compilador cruzado. Básicamente, te permite escribir en un lenguaje humano y comprensible en tu ordenador actual para luego traducirlo a ese código máquina del Z80 que el Spectrum entiende a las mil maravillas. Al compilar en el PC, nos ahorramos gastar esa memoria tan valiosa de la que carece el microordenador original y, de paso, ganamos una velocidad de ejecución que deja en pañales al clásico intérprete de la ROM que todos usamos de pequeños.
Para entender por qué los juegos compilados vuelan comparados con los de BASIC puro, hay que mirar bajo el capó. Mientras que un intérprete va leyendo y ejecutando sobre la marcha (lo que lo hace más lento que el caballo del malo), el compilador mastica toda la información de antemano. Analiza tipos de variables y posiciones de memoria antes de que le des al «run», aunque eso signifique perder algunas funciones ultra flexibles como el mítico VAL, que era una virguería técnica pero penalizaba el rendimiento una barbaridad.
Arquitectura del compilador moderno
El diseño de este compilador no es ninguna broma, ya que se estructura en capas muy bien definidas para exprimir el hardware. Todo empieza con un análisis léxico y sintáctico que monta un árbol en memoria para verificar que no hayas metido la pata con el código. Luego entra en juego el «frontend», que traduce tus deseos a un lenguaje intermedio más rígido y fácil de optimizar, antes de pasar el testigo al «backend», que es el que finalmente se pelea con el ensamblador del Z80 para escupir el binario final.
Si te pica el gusanillo y quieres trastear con esta joyita, ya la tienes disponible de forma gratuita en GitHub. Es una herramienta en constante evolución que promete añadir más utilidades auxiliares en el futuro cercano. Al final, se trata de darnos las mejores armas para que el desarrollo en la escena retro siga más vivo que nunca, permitiéndonos centrar nuestra energía en crear buenos juegos en lugar de pelearnos con configuraciones imposibles.
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