Parece que el camino hacia la nueva hornada de cacharros de Valve se ha puesto un poco cuesta arriba. La compañía por fin ha dejado de estar callada al respecto y ha arrojado algo de luz sobre el tema de la pasta que nos va a tocar desembolsar y cuándo podremos echarles el guante a sus nuevas máquinas. Resulta que el lío que hay montado con la falta de stock de memorias RAM y módulos de almacenamiento está pegando fuerte en el sector, y claro, los de Gabe Newell no se han librado de la quema. Aunque su idea inicial era darnos todos los detalles por estas fechas, les ha tocado frenar en seco para ajustar números y calendarios.
A pesar del contratiempo, en las oficinas de Valve no tiran la toalla y mantienen el plan de lanzar el Steam Frame, la Steam Machine y el mando renovado antes de que acabe la primera mitad de este 2026. Eso sí, lo de verlos en las estanterías a principios de año ya suena a quimera. Han sido bastante claros: los costes de los componentes clave están subiendo como la espuma y la disponibilidad brilla por su ausencia, lo que les obliga a andarse con pies de plomo para no pillarse los dedos con un precio que luego no puedan cumplir.
Cuando anunciamos estos productos en noviembre, ya teníamos previsto compartir precios y fechas de lanzamiento específicos. Sin embargo, la escasez de memoria y almacenamiento, de la que probablemente haya oído hablar en la industria, ha aumentado rápidamente desde entonces. La disponibilidad limitada y el aumento de los precios de estos componentes críticos nos obligan a revisar nuestro calendario de envíos y precios (especialmente para Steam Machine y Steam Frame).
Nuestro objetivo de lanzar los tres productos en el primer semestre del año no ha cambiado. Sin embargo, tenemos trabajo por delante para concretar precios y fechas de lanzamiento que podamos anunciar con confianza, teniendo en cuenta la rapidez con la que pueden cambiar las circunstancias en torno a ambos aspectos. Los mantendremos informados lo antes posible a medida que finalicemos estos planes.
La potencia de la Steam Machine bajo la lupa
No todo han sido malas noticias o excusas por los retrasos. Han aprovechado para darnos algunos detalles técnicos que nos han dejado con los dientes largos, sobre todo en lo que respecta a la Steam Machine. Se están dejando la piel en optimizar el raytracing y el escalado de imagen para que los juegos luzcan como se espera en la tele del salón. Además, confirmaron que darán soporte para VRR mediante HDMI, algo que nos viene de perlas para que la fluidez sea total y no suframos esos cortes tan molestos en pantalla mientras pegamos tiros o exploramos mundos abiertos.
Un puntazo a favor es que no van a cerrar el ecosistema a cal y canto. Si eres de los que disfruta trasteando con el hardware, te alegrará saber que podremos ampliar tanto la memoria RAM como el almacenamiento SSD por nuestra cuenta sin demasiados dramas. Incluso van a liberar los diseños CAD de la carcasa para que la comunidad se curre sus propias placas frontales con impresoras 3D. Es un movimiento muy marca de la casa que da mucha libertad a los jugadores y que, sinceramente, se agradece un montón en los tiempos que corren.
Personalización y realidad virtual
En cuanto al Steam Frame, esas gafas de realidad virtual que tienen a medio internet en vilo, la situación es idéntica. El hardware depende de esos mismos componentes escasos, pero la ambición sigue intacta. Valve quiere que este desembarco sea algo gordo y por eso prefieren esperar a tener una fecha que puedan asegurar al cien por cien antes de lanzarse a la piscina. Nos toca tener un pelín de paciencia, aunque prometen ir desgranando más funciones específicas en futuros artículos para que la espera no se nos haga tan pesada.
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