Hoy tenemos bombazo, parece que Nintendop se ha liado la manta a la cabeza y va a meter en su saco al estudio de Bandai Namco en Singapur. La jugada, que ya venía cocinándose por su colaboración en juegos como Splatoon 3, supone un cambio de cromos importante en el panorama de desarrollo. Este estudio, que echó a andar en 2013 y tiene en su currículum títulos del calibre de Ace Combat 7, pasará a ser una filial de la Gran N, aunque la transición va a llevar su tiempo.
El trato no se cerrará de la noche a la mañana, ojo, que tiene fecha marcada en el calendario. Nintendo ha anunciado que, pendiente de las aprobaciones pertinentes, se hará con el ochenta por ciento de las acciones del estudio el uno de abril de 2026, dejando el resto para ser adquiridas en un período posterior. Cuando el movimiento sea oficial, el nombre también cambiará: Bandai Namco Studios Singapore se convertirá, por la puerta grande, en Nintendo Studios Singapore.
Nintendo Studios Singapore y su rol de apoyo en la Gran N
La idea que barajan es clara: el estudio de Singapur seguirá con sus operaciones de desarrollo, pero se enfocará a dar soporte a la compañía matriz. De hecho, el propio comunicado de Nintendo apunta a que su especialidad —la creación de recursos artísticos para videojuegos— encaja de perlas en esa función de apoyo, manteniendo un rol muy parecido al que han desempeñado durante esta última década. Este conocimiento mutuo, fraguado ya en las trincheras del desarrollo de Splatoon 3, debería ser mano de santo para que la adaptación sea pan comido.
Para que nadie se lleve a engaño, la adquisición apenas tendrá un impacto en los resultados de Nintendo para este ejercicio fiscal. Con esta hoja de ruta definida, la compañía nipona se asegura un músculo extra para la creación de sus futuros proyectos, integrando al equipo singapurense que ya estaba familiarizado con sus procesos de trabajo.


