Ya podemos echarle el guante al compañero de baile ideal para la Analogue 3D. 8BitDo ha puesto en circulación su mando inspirado en la arquitectura de Nintendo 64, un periférico diseñado para exprimir esa bestia parda de la emulación por FPGA. Pero ojo, que este dispositivo no se ata a una sola plataforma; su versatilidad le permite rendir también en Switch, Windows y Android, por lo que podrás darle caña en multitud de sistemas.
Lo que verdaderamente separa a este controlador del resto no es solo la nostalgia que evoca su forma, sino la tecnología que esconde en sus tripas. El fabricante ha apostado fuerte integrando sensores de efecto Hall tanto en el joystick analógico como en los gatillos L2 y R2. Esto se traduce en una precisión quirúrgica y, lo más importante, en un adiós definitivo al temido drift que tantos dolores de cabeza provoca. Para aguantar el ritmo, incorpora una batería de 500mAh que asegura hasta 20 horas de juego con un par de horas de carga.
Tecnología punta bajo un diseño clásico
La conectividad no es un problema aquí, ofreciendo Bluetooth para la comodidad inalámbrica y conexión por cable USB para los momentos donde la latencia es crítica. Con un peso de 258 gramos y unas dimensiones contenidas, el mando se siente robusto, pensado para aguantar sesiones maratonianas sin despeinarse. Es una opción sólida para los jugadores que buscan revivir la era de los 64 bits con la fiabilidad de los componentes modernos.



